El poeta de Corullón nos presenta un poemario difícilmente asimilable a alguna corriente periclitada por la crítica poética; más bien, este título póstumo inicia una incursión espejísticamente clásica, donde la herencia latina (de Catulo a Horacio), con la exposición de aquella época, sirve a nuestro poeta para desnudar la presunta modernidad en la que nos hallamos inmersos.