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ISBN: 978-84-932188-3-9
Formato: No definido
Encuadernación: Sin definir
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Un poemario huracanado de una mujer resuelta en tempestades

Isabel Urueña es una poeta singular y, por tanto, extraordinaria. Cuando su esfuerzo creativo abandona la dirección de orquestas, la composición y los trabajos pedagógicos universitarios, Isabel, se abandona a los huracanes poéticos.

“Como la música, la lírica de Apócrifas codicias también responde a leyes matemáticas, difusas y complejas, formuladas en el acto cómplice de la lectura. Una de esas leyes es, sin duda, la utilización de una mínima anécdota, de un pronombres o de un instante como desencadenante de un discurso verbal que hace equilibrios entre la condensación expresiva y el derroche, gozoso o doloroso, del torrente hipnótico de las palabras. Otra ley, por ejemplo, remite al ritmo de las repeticiones y las sutiles variantes, de forma que los estados anímicos (dos o tres, acaso sólo uno) se condensan en su persistencia.”

Ana Palomo

Un poemario huracanado de una mujer resuelta en tempestades

Isabel Urueña es una poeta singular y, por tanto, extraordinaria. Cuando su esfuerzo creativo abandona la dirección de orquestas, la composición y los trabajos pedagógicos universitarios, Isabel, se abandona a los huracanes poéticos.

“Como la música, la lírica de Apócrifas codicias también responde a leyes matemáticas, difusas y complejas, formuladas en el acto cómplice de la lectura. Una de esas leyes es, sin duda, la utilización de una mínima anécdota, de un pronombres o de un instante como desencadenante de un discurso verbal que hace equilibrios entre la condensación expresiva y el derroche, gozoso o doloroso, del torrente hipnótico de las palabras. Otra ley, por ejemplo, remite al ritmo de las repeticiones y las sutiles variantes, de forma que los estados anímicos (dos o tres, acaso sólo uno) se condensan en su persistencia.”

Ana Palomo

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