Una polilla escondida
Al comienzo del invierno, al alcalde de Colinaverde, el señor Popó, no le quedó más remedio que comprarse ropa nueva: ¡una traviesa polilla se había comido todas sus prendas de abrigo!Pero las trastadas no acabaron ahí; ahora nuestra traviesa amiguita anda suelta entre las páginas de este libro.
Busca bien en las ilustraciones porque se nos ha colado en cada historia.¿Dónde se habrá escondido?