Esta escritura sólo pretende pincelar leves estados de ánimo y, si pudiera ser, relacionarlos con un entorno rural absolutamente ignorado, cuando no menospreciado, por la literatura masiva que hoy se produce
No es esto un diario al uso (porque a uno no le suceden acontecimientos históricos cada media hora, ni siquiera está en los meollos de la actualidad, más bien se encuentra en las antípodas de los mismos). Por supuesto, en la época en que fue redactado no existía el fenómeno bloguero al que actualmente pudiera asociársele. Tampoco se trata de un relato de acción, de tesis o de ensayo. ¿Dónde encuadrarlo entonces? En parte alguna porque esta escritura sólo pretende pincelar leves estados de ánimo y, si pudiera ser, relacionarlos con un entorno rural absolutamente ignorado, cuando no menospreciado, por la literatura masiva que hoy se produce. Y nada más: apuntes, trazos de uno mismo en un mundo de los fenómenos naturales, la agricultura y las pequeñas cosas.