Aquí hallará el lector sencillamente la llaneza y la hondura de quien quiere mirar a sus adentros sin miedo al vértigo o a la postura. Con esa valentía y sinceridad ha de caminar el lector por estas páginas. Al hacerlo, seguramente, verá que cada hoja es una esquina y, a la vuelta, se verá a sí mismo mirándose y, quién sabe, comprendiéndose. (del Prólogo) Pedro Trapiello